14 – Creado a su imagen y semejanza – (Pr. Carlos Valencia)

Antecedentes:

Hoy Cristo quiere restituir su imagen y su semejanza en tu vida, en cada área:

Génesis 1:26 y dijo: «Hagamos al *ser humano a nuestra imagen y semejanza. Que tenga dominio sobre los peces del mar, y sobre las aves del cielo; sobre los animales domésticos, sobre los animales salvajes, y sobre todos los reptiles que se arrastran por el suelo.»

 Imagen: Una imagen (del latín imago) es una representación visual de algo. Forma dibujada, pintada o esculpida, que representa una cosa.

Semejanza: Relación entre personas o cosas que tiene características comunes.

Que pasó? Donde se daño el ADN de Dios en nuestra descendencia? Porque el mundo no se parece a El?

A través del pecado se corrompió el ADN del cuerpo.

1. Cuando pares hijos espirituales, estas pariendo la Semejanza de Dios:

 Génesis 5 Descendientes de Adán  1 Ésta es la lista de los descendientes de Adán.    Cuando Dios creó al *ser humano, lo hizo a semejanza de Dios mismo.2 Los creó *hombre y mujer, y los bendijo. El día que fueron creados los llamó «seres humanos».[a] 3 Cuando Adán llegó a la edad de ciento treinta años, tuvo un hijo a su imagen y semejanza, y lo llamó Set.4 Después del nacimiento de Set, Adán vivió ochocientos años más, y tuvo otros hijos y otras hijas.5 De modo que Adán murió a los novecientos treinta años de edad. 6 Set tenía ciento cinco años cuando fue padre de[b] Enós.7 Después del nacimiento de Enós, Set vivió ochocientos siete años más, y tuvo otros hijos y otras hijas.8 De modo que Set murió a los novecientos doce años de edad. 9 Enós tenía noventa años cuando fue padre de Cainán.10 Después del nacimiento de Cainán, Enós vivió ochocientos quince años más, y tuvo otros hijos y otras hijas.11 De modo que Enós murió a los novecientos cinco años de edad. 12 Cainán tenía setenta años cuando fue padre de Malalel.13 Después del nacimiento de Malalel, Cainán vivió ochocientos cuarenta años más, y tuvo otros hijos y otras hijas.14 De modo que Cainán murió a los novecientos diez años de edad. 15 Malalel tenía sesenta y cinco años cuando fue padre de Jared.16 Después del nacimiento de Jared, Malalel vivió ochocientos treinta años más, y tuvo otros hijos y otras hijas.17 De modo que Malalel murió a los ochocientos noventa y cinco años de edad. 18 Jared tenía ciento sesenta y dos años cuando fue padre de Enoc.19 Después del nacimiento de Enoc, Jared vivió ochocientos años más, y tuvo otros hijos y otras hijas.20 De modo que Jared murió a los novecientos sesenta y dos años de edad. 21 Enoc tenía sesenta y cinco años cuando fue padre de Matusalén.22 Después del nacimiento de Matusalén, Enoc anduvo fielmente con Dios trescientos años más, y tuvo otros hijos y otras hijas.23 En total, Enoc vivió trescientos sesenta y cinco años,24 y como anduvo fielmente con Dios, un día desapareció porque Dios se lo llevó. 25 Matusalén tenía ciento ochenta y siete años cuando fue padre de Lamec.26 Después del nacimiento de Lamec, Matusalén vivió setecientos ochenta y dos años más, y tuvo otros hijos y otras hijas.27 De modo que Matusalén murió a los novecientos sesenta y nueve años de edad. 28 Lamec tenía ciento ochenta y dos años cuando fue padre de Noé.[c]29 Le dio ese *nombre porque dijo: «Este niño nos dará descanso en nuestra tarea y penosos trabajos, en esta tierra que maldijo el Señor.»30 Después del nacimiento de Noé, Lamec vivió quinientos noventa y cinco años más, y tuvo otros hijos y otras hijas.31 De modo que Lamec murió a los setecientos setenta y siete años de edad. 32 Noé ya había cumplido quinientos años cuando fue padre de Sem, Cam y Jafet.

2. Satanás siempre ha querido ser semejante a Dios y no ha podido:

Isaías 14:13-15 13 Decías en tu *corazón:       «Subiré hasta los cielos.    ¡Levantaré mi trono   por encima de las estrellas de Dios!    Gobernaré desde el extremo norte,   en el monte de los dioses.[a] 14 Subiré a la cresta de las más altas nubes,  seré semejante al *Altísimo.» 15 ¡Pero has sido arrojado al sepulcro,  a lo más profundo de la fosa!

3. Estamos en el proceso de recuperación de su semejanza:

2 Corintios 3:17-18 17 Ahora bien, el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad.18 Así, todos nosotros, que con el rostro descubierto reflejamos[a] como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados a su semejanza con más y más gloria por la acción del Señor, que es el Espíritu.

Filipenses 3:8-11 8 Es más, todo lo considero pérdida por razón del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor. Por él lo he perdido todo, y lo tengo por estiércol, a fin de ganar a Cristo 9 y encontrarme unido a él. No quiero mi propia justicia que procede de la ley, sino la que se obtiene mediante la *fe en Cristo, la justicia que procede de Dios, basada en la fe.10 Lo he perdido todo a fin de conocer a Cristo, experimentar el poder que se manifestó en su resurrección, participar en sus sufrimientos y llegar a ser semejante a él en su muerte.11 Así espero alcanzar la resurrección de entre los muertos.

Que perdió Pablo? Su empleo, su nacionalidad romana, sus amistades, su familia, su estatus, sus conocimientos, sus anhelos, sus deseos, tantas cosas.

Y lo tenia todo por estiércol? Porque Pablo se refiere tan despectivamente a cosas que uno pensaría fuesen una bendición. Pablo no tenia nada que envidiarle a nadie,  a diferencia de los otros Apóstoles, Pablo nació en una familia acomodada y llego a tener altos puestos y tenia el respaldo de rey de Roma para hacer lo que quisiera en su trabajo. Pero, el entendió que hasta que no entregues todo lo que traes del mundo no alcanzaras el crecimiento.

Para ganar a Cristo y unirte a El, tendrás que entregar todo. “Ya no soy yo, sino Cristo que vive en mi.

1 Juan 3 1 ¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él.2 Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.3 Todo el que tiene esta esperanza en Cristo, se purifica a sí mismo, así como él es puro.

Isaías 26:3 Al de carácter firme lo guardarás en perfecta *paz, porque en ti confía.

Efesios 3 Pablo y el misterio de Cristo  1 Por esta razón yo, Pablo, prisionero de Cristo Jesús por el bien de ustedes los *gentiles, me arrodillo en oración.[a]2 Sin duda se han enterado del plan de la gracia de Dios que él me encomendó para ustedes,3 es decir, el *misterio que me dio a conocer por revelación, como ya les escribí brevemente.4 Al leer esto, podrán darse cuenta de que comprendo el misterio de Cristo.5 Ese misterio, que en otras generaciones no se les dio a conocer a los *seres humanos, ahora se les ha revelado por el Espíritu a los santos apóstoles y profetas de Dios;6 es decir, que los gentiles son, junto con Israel, beneficiarios de la misma herencia, miembros de un mismo cuerpo y participantes igualmente de la promesa en Cristo Jesús mediante el *evangelio.

4. No somos perfectos, pero debemos estar en búsqueda de la perfección:

 

Efesios 4:11-14 11 Él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros,12 a fin de capacitar al *pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo.13 De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una *humanidad *perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo. 14 Así ya no seremos niños, zarandeados por las olas y llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza y por la astucia y los artificios de quienes emplean artimañas engañosas.

Hebreos 10 El sacrificio de Cristo, ofrecido una vez y para siempre  1 La ley es sólo una sombra de los bienes venideros, y no la presencia[a] misma de estas realidades. Por eso nunca puede, mediante los mismos sacrificios que se ofrecen sin cesar año tras año, hacer *perfectos a los que adoran.2 De otra manera, ¿no habrían dejado ya de hacerse sacrificios? Pues los que rinden culto, *purificados de una vez por todas, ya no se habrían sentido culpables de pecado.3 Pero esos sacrificios son un recordatorio anual de los pecados,4 ya que es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados.  5 Por eso, al entrar en el mundo, *Cristo dijo:   «A ti no te complacen sacrificios ni ofrendas;

No es con obras, Dios no se complace en tus obras. Sin Fe es imposible agradar a Dios.

en su lugar, me preparaste un cuerpo; 6 no te agradaron ni holocaustos  ni sacrificios por el pecado. 7 Por eso dije: “Aquí me tienes   —como el libro dice de mí—.   He venido, oh Dios, a hacer tu voluntad.” »[b] 8 Primero dijo: «Sacrificios y ofrendas, holocaustos y expiaciones no te complacen ni fueron de tu agrado» (a pesar de que la ley exigía que se ofrecieran).9 Luego añadió: «Aquí me tienes: He venido a hacer tu voluntad.» Así quitó lo primero para establecer lo segundo.

He venido a hacer tu voluntad.

10 Y en virtud de esa voluntad somos *santificados mediante el sacrificio del cuerpo de *Jesucristo, ofrecido una vez y para siempre.

Hacer tu voluntad hace que dejes todo para acercarte a El, ganarlo a El y unirte a El.

11 Todo sacerdote celebra el culto día tras día ofreciendo repetidas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados.12 Pero este sacerdote, después de ofrecer por los pecados un solo sacrificio para siempre, se sentó a la *derecha de Dios,13 en espera de que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies.14 Porque con un solo sacrificio ha hecho perfectos para siempre a los que está santificando. 15 También el Espíritu Santo nos da testimonio de ello. Primero dice:    16 «Éste es el pacto que haré con ellos   después de aquel tiempo —dice el Señor—:    Pondré mis leyes en su corazón,  y las escribiré en su mente.»[c] 17 Después añade:     «Y nunca más me acordaré de sus pecados y maldades.»[d] 18 Y cuando éstos han sido perdonados, ya no hace falta otro sacrificio por el pecado.

 5. Semejantes a Cristo en su mente:

Vivan como hijos de luz  17 Así que les digo esto y les insisto en el Señor: no vivan más con pensamientos frívolos como los *paganos.18 A causa de la ignorancia que los domina y por la dureza de su corazón, éstos tienen oscurecido el entendimiento y están alejados de la vida que proviene de Dios.19 Han perdido toda vergüenza, se han entregado a la inmoralidad, y no se sacian de cometer toda clase de actos indecentes.

20 No fue ésta la enseñanza que ustedes recibieron acerca de Cristo,21 si de veras se les habló y enseñó de Jesús según la verdad que está en él.22 Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos;23 ser renovados en la actitud de su mente;24 y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y *santidad.

25 Por lo tanto, dejando la mentira, hable cada uno a su prójimo con la verdad, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo.26 «Si se enojan, no pequen.»[c] No dejen que el sol se ponga estando aún enojados,27 ni den cabida al diablo.28 El que robaba, que no robe más, sino que trabaje honradamente con las manos para tener qué compartir con los necesitados.

29 Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan.30 No agravien al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención.31 Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia.32 Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

1 Corintios 2:14-16 14 El que no tiene el Espíritu[a] no acepta lo que procede del Espíritu de Dios, pues para él es locura. No puede entenderlo, porque hay que discernirlo espiritualmente.15 En cambio, el que es espiritual lo juzga todo, aunque él mismo no está sujeto al juicio de nadie, porque    16 «¿quién ha conocido la mente del Señor   para que pueda instruirlo?»[b]    Nosotros, por nuestra parte, tenemos la mente de Cristo.

6. Semejantes en su cuerpo:

1 Corintios 6:14-16 14 Con su poder Dios resucitó al Señor, y nos resucitará también a nosotros.15 ¿No saben que sus cuerpos son miembros de Cristo mismo? ¿Tomaré acaso los miembros de Cristo para unirlos con una prostituta? ¡Jamás!16 ¿No saben que el que se une a una prostituta se hace un solo cuerpo con ella? Pues la Escritura dice: «Los dos llegarán a ser un solo cuerpo.»[a]

1 Corintios 12:26-28 26 Si uno de los miembros sufre, los demás comparten su sufrimiento; y si uno de ellos recibe honor, los demás se alegran con él. 27 Ahora bien, ustedes son el cuerpo de Cristo, y cada uno es miembro de ese cuerpo.28 En la iglesia Dios ha puesto, en primer lugar, apóstoles; en segundo lugar, profetas; en tercer lugar, maestros; luego los que hacen milagros; después los que tienen dones para sanar enfermos, los que ayudan a otros, los que administran y los que hablan en diversas *lenguas.

7. Semejantes en sus pensamientos:

Isaías 55:8-10 8 «Porque mis pensamientos no son los de ustedes,    ni sus caminos son los míos —afirma el Señor—. 9 Mis caminos y mis pensamientos       son más altos que los de ustedes;       ¡más altos que los cielos sobre la tierra!

 

Conclusión:

Dios nos hizo de forma especial para ser manifestación de su Gloria… créelo.

 

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